Siempre surge algún compromiso, un regalito de última hora o un detalle para alguien a quien quieres mucho, para agradecerle su apoyo o porque sí, porque existe y hace tu vida más bonita. Los chocolates de Nestlé suelen ser una opción perfecta para ese regalito inesperado. Tienen un precio la mar de asequible, apetecen en cualquier momento del año y le encantan a prácticamente todo el mundo. ¿Conoces todas las opciones que tienes en el mercado?
Ya sabes: hay gente que ama el chocolate blanco, otra que prefiere el chocolate con leche y los adoradores del chocolate negro, para los que las otras opciones ni son chocolate ni son nada. Pues bien, para estos chocolateros exigentes, Nestlé tiene los bombones Dark: 15 piezas hechas con cacao de una pureza del 70% con un cremoso corazón también oscuro (4,89 euros).
Los más golosos o los que prefieren la variedad van a alucinar con la Caja Roja, un clásico que sigue conquistando corazones. El estuche de 800 g (16,79 euros) tiene 84 bombones de once variedades distintas, apunta:
Recuerda que hay más versiones de esta caja: la de 11 bombones, por 4,19 euros; la de 21, por 5,45, y la de 42, por 10,05.
El chocolate con menta es así: o lo odias o lo amas. No hay término medio. Quienes lo adoran te dirán que es una explosión de sabores en contraste en su boca; los que no pueden con él, seguramente te hagan el chiste de que no les gusta comer chocolate relleno de pasta de dientes. Quienes lo amamos (y me incluyo), seremos muy afortunados si nos regalan una cajita de After Eight, esa delicia que comercializa Nestlé, y que consiste en láminas finísimas de chocolate negro con un delicado relleno de menta. Si quieres sorprender a esa persona, prueba con la edición limitada (4,89 euros) que suma a estos sabores aroma de naranja. ¡Triunfarás!
Es algo más amargo (bastante, de hecho) que el chocolate con leche, pero el chocolate negro es irresistible. Si además le añades un fruto seco tan exquisito como la almendra, le vas a alegrar el día a esa persona de gustos fuertes. La tableta de 270 g cuesta 4,55 euros.
Jungly fue un chocolate que se comercializó en los 90 y, a medidados de la década pasada, dejó de fabricarse. Pero el efecto nostalgia corrió como la pólvora en las redes sociales e hizo que volviera a salir al mercado con un éxito tremendo, especialmente para todos aquellos millennials que fueron niños o adolescentes en aquella década. Si quieres enamorar con un pequeño detalle a alguien que lo echó de menos, esta tableta de chocolate blanco con galleta (1,73 euros) te la agradecerá eternamente.
Estos chips de chocolate con leche con toques de chocolate negro y cubriendo un relleno de crujiente cereal son una delicia, especialmente si esa persona que los va a recibir aprecia el crunch, crunch que hacen al morderlos. La cajita de 115 g cuesta 2,35 euros.
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