Jessica Bueno afronta una nueva etapa personal. Tras su ruptura con Luitingo el pasado mes de febrero después de un año juntos, la modelo ha reconocido públicamente que abre un nuevo capítulo, en el que, por ahora, prefiere centrarse en su trabajo, con distintos proyectos en diversos ámbitos, así como en su faceta como madre de sus tres hijos. Precisamente a colación de los dos pequeños, Jota y Alejandro, ha habido novedades también en la vida de la sevillana: este mes de marzo, los dos niños han pasado tiempo con su padre, Jota Peleteiro, y la familia de este en Arabia Saudí, un viaje que generó un nuevo conflicto entre la expareja. Ahora, Jessica ha tomado una importante decisión respecto a su pasado con el futbolista.
Una década, aproximadamente, estuvieron juntos Bueno y Peleteiro, desde que se conocieron en redes sociales después de la ruptura de ella con Kiko Rivera. Tiempo en el que ambos dieron varios pasos adelante juntos: desde su boda en el año 2015 al nacimiento de sus dos hijos en común: el primogénito, Jota Jr., en febrero de 2016; el benjamín, Alejandro, en julio de 2021. Además, la andaluza es madre de Fran, fruto de su mencionada relación con el DJ, y el gallego ha sido padre hace unos meses de su tercer hijo, Mansour Malik, tras su matrimonio con Ajla Peleteiro.
La polémica se produjo debido a que, según Jessica, su exmarido pospuso el viaje en más de una ocasión, lo que acabó por despertar su enfado, el último en una larga de desencuentros y enfrentamientos entre ambos desde su divorcio en el año 2022. Los niños volaron finalmente a Oriente Medio, donde Jota ha comenzado también una nueva etapa, y pasaron tiempo con su padre, la mujer de este, su hermano pequeño y el hijo de Ajla, Zayn. Tanto ella como Jota compartieron durante dichos días numerosas imágenes de los planes familiares y, tras regresar a España, Jessica fue preguntada por la prensa sobre un posible acercamiento de sus hijos al islam, religión que profesa su padre.
En las últimas horas, Bueno, que habló de su mala relación con Jota en declaraciones recientes, asegurando que todo sigue como estaba hace unos meses, ha tomado una decisión para dejar atrás dicha historia de amor. Lo ha hecho con un movimiento simbólico pero cargado de significado: la nueva colaboradora de '¡De viernes!' ha decidido borrarse un tatuaje que se hizo hace ya años por su marido, y que seguía teniendo hasta ahora en su cuerpo.
Se trata de una única palabra, 'Jota', que la acompaña desde hace más de una década. Fue en el año 2013 cuando la andaluza mostraba en redes sociales, con la diferencia de unos meses, que había incorporado a su piel un par de símbolos: el nombre de su marido, en la mano izquierda, y el de su primogénito, Fran, en su tobillo derecho. Ahora, Bueno ha relatado en un vídeo en sus historias de Instagram que "por fin" se ha atrevido a iniciar el proceso para eliminar el mencionado tatuaje de su mano. Y ha dado cuenta de ello en sus redes, mostrando su visita al estudio en el que se realizará dicho borrado.
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