Logo de Cultura

Cultura

‘The Brutalist', una de las grandes favoritas para los Oscar: de su polémica con la IA a su historia real

Entre las nominadas a mejor película en los próximos Oscar figuran desde un controvertido musical sobre un narco mexicano que decide dar el paso y transicionar a mujer (‘Emilia Pérez’, protagonizado por Karla Sofía Gascón), otro musical que adapta todo un fenómeno de Broadway (‘Wicked’), un espectáculo de ciencia ficción (‘Dune. Parte 2’) o un emocionante thriller sobre la elección de un nuevo papa (‘Cónclave’), pero ninguna de ellas es una apuesta tan peculiar como ‘The Brutalist’, que cuenta con diez candidaturas en total y que ha sorprendido con la buena acogida que ha tenido en taquilla en España. 

Es la tercera película como director de Brady Corbet, antiguo actor que hace unos años dirigió a Natalie Portman como una estrella del pop repleta de traumas en ‘Vox Lux’. También es un proyecto muy personal para él, pues tardó siete años en ponerlo en pie, y no es de extrañar. Al fin y al cabo, habla de un arquitecto húngaro László Tóth, que emigra a Estados Unidos en plena posguerra para hacer realidad sus sueños de construir los edificios más impresionantes. Dura más de tres horas y se proyecta con un intermedio de quince minutos, además de haber sido rodada en VistaVision, un formato panorámico introducido en los 50 y con el que grabaron también películas como ‘Atrapa a un ladrón’, ‘Los Diez Mandamientos’, ‘Funny Face’ o ‘Vértigo’, ya que era uno de los formatos favoritos de Alfred Hitchcock. 

Es por tanto, una película a la contra de la tendencia actual de Hollywood, pero a Corbet le está dando muchas alegrías desde que se vio, por primera vez, en el pasado Festival de Venecia, donde estuvo a punto de llevarse el León de Oro que, finalmente, ganó ‘La habitación de al lado’, de Pedro Almodóvar. Corbet, sin embargo, recibió el galardón al mejor director. 

Quién es quién en ‘The Brutalist’ 

El protagonista de la película es Adrien Brody, gran favorito para ganar su segundo Oscar al mejor actor después del que se llevó por ‘El pianista’, en la que daba vida a un superviviente del gueto de Varsovia. Le acompañan Felicity Jones como su esposas y Guy Pierce como el mecenas que conoce en Estados Unidos, y que le abre la puerta a la construcción de su legado arquitectónico al encargarle un memorial para su madre. Pero la relación entre ambos se complicará conforme el proyecto acumule retrasos y Tóth se vea en medio de la clásica pelea entre el arte y el dinero. El director asegura que ‘The Brutalist’ va de cómo los ricos tienden a coleccionar cosas: “La película va sobre esta idea de la posesión y que los coleccionistas quieren poseer no solo el arte, sino también al artista”. 

Corbet escribió el filme junto a su mujer, Mona Fastvold, directora de ‘The world to come’, y ambos lo hicieron inspirados por el estilo brutalista que apareció en Europa después de la Segunda Guerra Mundial, en los proyectos de reconstrucción de las ciudades arrasadas por la contienda. En su momento generó mucha controversia, y la película une esa fuerte reacción con la que recibe a muchos inmigrantes en sus países de origen, aparte de deconstruir la idea clásica del sueño americano, que se popularizó en la década de 1950. 

Es una historia épica y sin concesiones al espectador de la que se ha hablado mucho de su duración, algo que a Corbet le parece una tontería porque las películas de Marvel ya pasan ampliamente de las dos horas y media y, por ejemplo, Martin Scorsese estuvo nominado al Oscar con otro filme que duraba tres horas y media, ‘Los asesinos de la luna’.

De la IA a los hechos reales

También ha surgido cierta polémica porque una compañía de IA aseguraba que se había utilizado su asistencia para pulir los acentos húngaros de Adrien Brody y Felicity Jones. El montador de la película, Dávid Jancsó, explicaba que se había utilizado una herramienta llamada Respeecher ya que, aunque Brody y Jones habían aprendido húngaro para sus diálogos en ese idioma y habían estudiado cómo pronunciarlo, es una lengua famosa por lo difícil que resulta hablarlo como un nativo. Pero Jancsó también garantizaba que solo se habían sustituido los sonidos de algunas letras que eran especialmente complicados. Aun así, no ha podido evitar que surgieran voces muy críticas con el uso de la IA y que afirman que adultera la interpretación de los actores y se utiliza para evitar pagar por el trabajo de artistas humanos.

De todos modos, da la sensación de ser una controversia que ha llamado menos la atención que la curiosidad por saber si ‘The Brutalist’ está basada en una historia real y, en concreto, si su protagonista existió de verdad, de manera similar a lo que ocurrió con la directora de orquesta que Cate Blanchett interpretaba en ‘Tár’. Todo lo que cuenta la película es ficción, pero es cierto que sí hubo un László Tóth que era geólogo y que se hizo famoso en 1972 por atacar con un martillo a la Piedad de Miguel Ángel en Roma.

Suscríbete a la newsletter de Divinity y recibirás toda la información de celebrities y corazón cada semana en tu mail.