Edurne tiene claro que la educación es la base de todo, y por eso se ha propuesto criar a su hija, Yanay —que recientemente ha cumplido cuatro años— en un entorno libre de estereotipos de género. La cantante y su pareja, el futbolista David De Gea, han formado una familia marcada por los viajes, los cambios de residencia y las exigencias profesionales, pero hay algo que Edurne no está dispuesta a dejar al azar: los valores con los que crece su hija.
“Intentamos educarla en un ambiente que no sea tan machista. Ella hace lo que le da la gana, le encantan las princesas, pero también los dinosaurios y los coches, y creo que es importante que desde muy pequeñita le demos esa educación”, explicó recientemente la artista en una entrevista con Divinity, en la que abordó el papel fundamental de la educación feminista en las nuevas generaciones.
Edurne es muy consciente de que muchas personas de su generación —y especialmente muchas mujeres— han sido criadas en contextos donde los roles de género estaban mucho más marcados. “Hace no tanto era otro tipo de sociedad, pero ahora la educación ha cambiado y es muy importante que sea así desde muy pequeñitos”, añadió con convicción.
Ese cambio, en su opinión, debe comenzar en casa. Por eso, tanto ella como De Gea se esfuerzan por enseñar a su hija que puede ser quien quiera ser, sin limitaciones impuestas por su género. Educar desde la libertad y el respeto, permitir que una niña juegue con lo que le guste sin asociar objetos ni actividades a lo que "debería" hacer por ser mujer, es una forma directa y efectiva de romper con el machismo desde la raíz.
Actualmente, la familia vive a caballo entre Madrid y Florencia, ciudad en la que De Gea desarrolla su carrera profesional tras fichar por la Fiorentina, el equipo más popular de la capital toscana. Aunque en ocasiones anteriores Edurne sí se había mudado con él —como cuando vivieron en Manchester durante los años en los que el portero jugaba en el United—, en esta etapa ha optado por quedarse en España junto a su hija. Aun así, madre e hija viajan frecuentemente para estar con él, algo que ya forma parte de su rutina.
“Lo llevamos bien, como siempre lo hemos llevado”, confesó la cantante en los Premios Dial celebrados en Tenerife, donde también señaló que “cuando tienes una niña y trabajas, el tiempo pasa muy rápido”. A pesar del ritmo frenético que impone su agenda, Edurne pone todo su empeño en ofrecer a su hija un entorno enriquecedor y lleno de referencias positivas.
El mensaje que transmite es claro y contundente: la educación feminista no es una moda ni un concepto abstracto, sino una herramienta concreta para construir un mundo más justo, empezando por lo más cercano: la familia. Y, en su caso, la música, la maternidad y la conciencia social van de la mano en este compromiso por un futuro mejor para su hija… y para todas.