Con la llegada del verano cambian nuestros planes y también lo hace nuestro menú. Dejamos un poco abandonados los pucheros que en invierno nos calientan desde dentro y dejamos que gazpachos, sopas frías y ensaladas se conviertan en los reyes de la mesa.
También llegan a nuestras sobremesas, postres y meriendas, esos dulces que disfrutamos más que nunca, el verano es la época de los helados por excelencia, postres que se convierten en nuestros mejores aliados para plantarle cara al calor, pero que nos plantean un nuevo problema.
Por mucho cuidado que se tenga mientras se come, el helado es una de esas opciones que puede terminar manchando nuestra ropa sin darnos cuenta, con el calor se derrite y eso hace que sea más sencillo que escurra por la tarrina, el cono o nuestra mano hasta acabar creando un desastre en nuestras prendas, eso sin hablar de que sean los más pequeños de la casa quienes lo estén comiendo. En esos casos es inevitable.
Podemos intentar que nadie se manche mientras se come el helado, recogiendo con la cuchara por aquí, dando un buen lametón en el momento justo… pero hay ocasiones en las que es mejor rendirse, dejar que suceda y estar preparado para ponerle remedio de la manera más eficiente posible. Es raro no acabar el verano con alguna mancha de helado, propio o ajeno, por lo que lo mejor es contar con algunos trucos bajo la manga.
Lo mejor es actuar cuanto antes. Si hay un baño cerca, acudir a él rápidamente y limpiar el exceso de helado con un papel de secar las manos, pero sin frotar demasiado. Añade un poco de jabón, extiende con los dedos y deja actuar unos segundos antes de retirarlo con más papel.
No siempre es buena idea usar agua, porque habitualmente esto sucede cuando estamos fuera de casa y todavía tenemos que llevar esa camiseta, vestido o pantalón el resto de la jornada. Puedes mojarlo con un poco de agua fría si la mancha no es muy grande y sabes que la prenda se secará en poco tiempo. Al llegar a casa, lávala en la lavadora con el resto de la colada.
Desde Helados la Perla, no solo tienen claro que el helado de chocolate es uno de los más deseados, también saben que sus manchas son complicadas de eliminar, por eso recomiendan, antes del lavado en lavadora, dejar 20 minutos la prenda con esta mezcla sobre la mancha: una cucharada de amoniaco y otra de alcohol disuelta en dos vasos de agua tibia. Una vez pasado el tiempo, se aclara con agua tibia y ¡a lavar!
El bicarbonato es un excelente aliado en la limpieza y también puede ayudarnos para eliminar restos de comida y helados de la ropa. Mezcla tres cuartas partes de agua con una de bicarbonato de sodio y sumerge la prenda durante unos minutos, después aclara con abundante agua tibia o fría (el agua caliente fija la mancha). Lo ideal es dejar que se seque al sol, que es un estupendo blanqueante.
La mayoría de estos trucos son más efectivos si la mancha es reciente, por lo que no dejes que se seque y ponte manos a la obra cuanto antes.