El papa Francisco ha recibido el alta este domingo, 23 de marzo, tras pasar 37 días ingresado en el Policlínico Agostino Gemelli de Roma como consecuencia de la complicación de la bronquitis que padecía desde el mes de enero y que derivaba en una neumonía bilateral por la que ha presentado un “cuadro complejo” y varios episodios respiratorios que incluso llevaron al Vaticano a definir su estado como “crítico”.
Antes de abandonar el hospital, el sumo pontífice se ha asomado a la hora del Ángelus al balcón del centro en el que ha permanecido para saludar a las decenas de ciudadanos que se habían desplazado hasta allí.
A las 12 horas del mediodía, Francisco ha reaparecido después de cinco semanas ingresado en una de las ventanas del Agostino Gemelli de Roma para saludar a sus fieles, ante quienes ha pronunciado sus primeras palabras desde una silla de ruedas: “Gracias a todos”, ha dicho con voz cansada el que ha afirmado ver a “una señora con las flores amarillas” mientras agradecía el detalle con un gesto con su dedo pulgar.
Aunque no ha leído el texto preparado, la santa sede ha hecho público el mensaje que el papa también ha querido trasladar a los que han continuado pendientes de su evolución en el último mes: “Con tanta paciencia y perseverancia, seguid rezando por mí, os doy las gracias, yo también sigo rezando por vosotros”, ha señalado en un comunicado en el que también ha hecho referencia a la guerra de Gaza o la situación en Ucrania.
Tras recibir el alta, el sumo pontífice ha salido por la entrada principal del hospital para volver a la residencia de Santa Marta según ha informado la Oficina de Prensa de la Santa Sede, desde donde retomará su agenda de forma condicionada aunque ya tiene previstos algunos actos para el próximo mes de abril, instante en el que recibirá a Carlos de Inglaterra para celebrar el Jubileo.
Sin embargo, los médicos han incidido en el período de convalecencia y descanso durante “al menos dos meses” y la necesidad de recurrir a la fisioterapia respiratoria para ir recuperando la voz, aunque esperan que reanude la actividad normal "en un tiempo breve" tras haber registrado “una mejora importante” según el doctor Sergio Alfieri. El especialista, además, ha detallado que en el caso de los pacientes ingresados con perfil similar al del Papa, de su edad y con problemas crónicos respiratorios, los "últimos progresos son en casa" ya que el centro sanitario supone “el peor lugar para la convalecencia porque puedes coger más infecciones”.
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