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¿Qué es la cibercondría, cuáles son sus síntomas y por qué se manifiesta?

Vivimos en una época en la que tenemos acceso a todo tipo de información a través de internet. En solo unos segundos obtenemos datos acerca de casi cualquier cuestión, incluyendo la salud. Cuando experimentamos algún tipo de síntoma que pueda guardar relación con una enfermedad, internet parece tener siempre la respuesta y es capaz de ofrecernos un diagnóstico rotundo a golpe de click. Lo que podría parecer una ventaja esconde un serio problema llamado cibercondría. Te contamos qué es, cuáles son sus síntomas, por qué se manifiesta y cómo puedes evitarlo

¿Qué es la cibercondría?

La cibercondría, también conocida como hipocondría digital, es el hábito de indagar por internet a qué se corresponden los síntomas que tenemos y que, de manera habitual, nos lleva a la conclusión de que se corresponden con los de una enfermedad grave. Y esto no significa que realmente tengamos esa enfermedad, pero sí que lo creamos. Al pensar que nos ocurre algo de gravedad los pensamientos se vuelven catastrofistas, pudiendo afectar tanto a nuestra salud física como a nuestra salud mental. 

El principal problema viene cuando estas búsquedas no son anecdóticas, sino que se convierten en una especia de obsesión y se consulta por internet cualquier dolencia que experimentemos, aunque no tenga nada de alarmante. Como puedes imaginar, si es que no lo has vivido ya en tus propias carnes, investigar sobre la posibilidad de enfermedades que creemos padecer dispara nuestros niveles de ansiedad y nos lleva a vivir en un bucle de preocupación infinito. Un dato a tener en cuenta es que, según las estadística, son mujeres las que realizan el 70% de estas búsquedas. 

Riesgos de la cibercondría

Cuando nos obsesionamos por darle una explicación médica a través de internet de síntomas benignos, vivimos en un estado de ansiedad permanente al pensar que estamos gravemente enfermos. Y este tipo de autodiagnóstico puede tener graves consecuencias, sobre todo cuando recurrimos a la automedicación. Un diagnóstico correcto solo puede realizarlo un profesional de la medicina y eso es algo que nunca podemos olvidar.

El problema es que al pensar que tenemos una enfermedad grave y dispararse la ansiedad, la persona que experimenta la cibercondría desarrolla también el miedo a acudir al médico para que le confirme ese autodiagnóstico que ha obtenido. De esta forma puede pensar durante un tiempo indeterminado (y siempre demasiado largo) que está enferma sin estarlo.

Si tenemos en cuenta que la mayoría de verificadores de salud que encontramos en Google son erróneos, tal y como concluye una investigación realizada por el British Medical Journal, consultar síntomas de enfermedades en internet es un error que solo puede causarnos verdaderos problemas. La razón de que acudamos a esta fuente no fiable de manera constante está en la accesibilidad a la supuesta información y a un estilo de vida predominante que nos hace estar constantemente conectados. 

Síntomas de la cibercondría

Además de consultar en internet cualquier posible síntoma, las personas que padecen cibercondría suelen tener los siguientes comportamientos: 

  • Buscar información de todo tipo en internet de manera constante
  • Tener preocupaciones catastrofistas.
  • Autoanalizar obsesivamente cómo se está físicamente.
  • Tener ideas obsesivas que son recurrentes.
  • Sufrir ansiedad, somatizar, tener ataques de pánico, insomnio, etc.
  • No acudir al médico por miedo a que confirme el diagnóstico.
  • Desconfiar del diagnóstico realizado por el médico y buscar información en internet como una “segunda opinión”.

Cómo gestionar la cibercondría

Es posible evitar caer en cibercondría y, por suerte, también salir de ella cuando se ha instalado en nuestra vida. Estas pautas pueden serte de gran ayuda: 

  • La verdad no está en internet: no hay problema en consultar en internet cualquier inquietud, siempre que sepas que solo un médico puede dar un diagnóstico correcto. 
  • No te automediques: esta pauta debe ir a misa. Aunque tengas acceso a medicamentos, no debes tomarlos a menos que sean prescritos por un profesional de la medicina. En el caso contrario sí estarías poniendo en riesgo tu salud.
  • Cuestiona las fuentes: si vas a hacer caso de información sobre medicina en internet, debes asegurarte de que es de una web fiable y que la firma un profesional cualificado.
  • Las dudas, al médico: debes confiar en tu médico y en los facultativos a los que te derive. Ellos, no internet, tienen la respuesta a los síntomas que experimentes. Así que evita buscar esa “segunda opinión” después de recibir un diagnóstico.
  • Identifica el problema de fondo: la cibercondría puede enmascarar otros problemas de tu vida. A lo mejor están relacionados con el trabajo, con tus relaciones sentimentales o familiares… Piensa con honestidad en qué te puede haber llevado a la obsesión por buscar todo tipo de información en internet y, si crees que lo necesitas, no dudes en acudir a un profesional de psicología para tratar el problema de raíz.

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